La Emetofobia
- Light Gt

- 31 dic 2021
- 6 Min. de lectura
La emetofobia es el miedo intenso al vómito, la persona todos los días y cuando cree que va a vomitar le da ansiedad, manifestándose estos síntomas:
Temblor en el cuerpo
Mareo
Nauseas pero de la ansiedad
Boca seca
Falta de aire
Entumecimiento de manos o rostro
Escalofrios
Los síntomas pueden durar 30 minutos, 2 horas o más, esto dependerá mucho si la persona que lo padece tiene esos síntomas todos los días, las personas cuando experimentan dolor en el estómago se preocupan mucho porque no quieren vomitar y harán todo lo posible para evitarlo.
Estas personas también se asustarán si se dan cuenta que algunos de sus familiares se encuentran enfermos del estomágo, y tratarán de que sus familiares se mejoren tomando medicamentos, no les gusta si ven a alguien vomitar porque les genera ansiedad y empiezan a tener esos síntomas de la emetofobia, pensarán si ellos también vomitarán, otra característica es que si a un familiar les hizo daño una comida, ellos evitarán comerla por miedo a que también les haga daño, si alguna vez les hizo daño una comida, las personas emetofóbicas eliminarán esa comida, y los gases son el peor enemigo que les da una mala jugada a las personas, porque la mayoría de veces no es porque una comida les hizo daño sino porque los gases les molesta.
Es difícil vivir con eso, porque intentas explicarle a tu familia porque te pones así cuando se trata de vómito y nadie es capaz de comprenderlo, hasta algunos se burlan, eso te hace sentir solo.
Mi testimonio
Desde pequeña me da miedo el vómito, y hasta ahora, pero no era emetofóbica, una cosa es tenerle miedo al vómito solo cuando se manifiesta el vómito, otra cosa es que todos los días tengas miedo de vomitar y suspendas muchas comidas por miedo a que hagan daño, y no disfrutes el comer, ni el dormir, pero este año, un día estaba en la iglesia y de repente me empecé a sentir mal, me sentía llena y sentí que iba a vomitar, no me dolía el estómago, sin embargo creía que podía pasarme algo malo, me fui a encerrar en el baño, quería correr, o escapar de allí porque no quería vomitar en público, y una vez que me encerré, me sentía desesperada, quería que alguien me ayude, así que empecé a orar, y le pedí a Dios que me ayudara a no vomitar, sentía como mis manos temblaban de miedo, como me ahogaba y sentía que me iba a caer, me duró unos 10 minutos esos síntomas, pero Dios me ayudó, no permitió que vomitara, recuerdo que desde ahí empezó toda mi etapa de emetofobia, al principio creí que tenía ansiedad, pero descubrí que era emetofobia, también recuerdo que todas las noches no podía dormir, me dolía a veces el estómago y por eso me daba sintomas de la emetofobia, salía a la sala y ponía a llorarme porque no tenía control de mi cuerpo cuando temblaba y a la vez tenía miedo de vomitar, trataba de orar diciéndole a Dios que me quite esta ansiedad, que tome control e inclusive de mi cuerpo, porque es muy difícil dejar de temblar, era una desesperación, y así duraba por 2 horas, un día estaba en mi cama tranquila, recuerdo que empecé a orar y llorar jejeje, le dije:
No quiero que me de ansiedad otra vez, que me hace temblar y pienso que voy a vomitar, ayúdame Señor a que no me dé eso, porque es horrible y no hay quien me socorra, guárdame para que no me dé eso en la madrugada mientras estoy durmiendo, guárdame como a la niña de tus ojos.

Y ese momento fue especial, porque sentí el abrazo de Dios, de verdad pareciera que Dios no puede tocarnos ni nosotros a Él, porque Él es invisible, pero sentí que alguien me abrazó, como un abrazo físico, sentí ese abrazo como tratando de tranquilizarme, se sintió una paz, combinada de seguridad, es que fue un abrazo que me hizo sentir tan segura como nunca antes, es mi primera vez que me siento tan segura, tan protegida, porque cuando como algo me preocupa que me haga daño o más bien tengo miedo de vomitarlo, pero con el abrazo de Dios que sentí que me envolvió en su amor me sentí mucho mejor.
El mes de agosto fue el más duro y más dificil para mi, la emetofobia consumía mis fuerzas, como no podía dormir me sentía débil, a veces me saltaba las comidas, mis oraciones ya no eran como antes, me quejaba en las oraciones, me sentía tan infeliz y desdichada, debía de ser agradecida pero no me sentía agradecida por nada, solo por las veces que Dios me ayudó, solo deseaba que Dios me dé la oportunidad de volver a disfrutar de la comida y del sueño, en verdad le rogaba para que fuera así, y en ese mes de agosto, Dios me dió una palabra a través de alguien, dijo que este no sería mi fin, que me he sentido acorralada, y desesperada creyendo que no voy a salir de.esa situación, ni superarla, pero que Dios me decía que voy a salir de esa situación, que no iba a permitir que muriera en ese desierto

Y de verdad, después de meses de haber orado recibí una respuesta, fue una calma y una alegría tan grande para mi, pero no sabía que ese mes iba a hacer el más dificil, cada vez que me sentía mal del estómago, tomaba limón con bicarbonato y sal, eso me ayudaba, pero eso a la larga hizo que me sintiera con la boca amarga, y de los gases me dolía el estomágo cada vez que comía algo, y no estaba confiando en Dios porque me tomaba eso, para calmarme el estomágo y no vomitar, aunque realmente no iba a vomitar, solo era mental, Dios me demostró que siempre estaría dispuesto a ayudarme, todos los días me ayudaba a no vomitar, no era el limón con el bicarbonato y sal, era Él que en su misericordia no me entregó en manos de mis temores, siempre me guardó, siempre estaba ahí, cada noche que temblaba, Él estaba ahí, viendo mi ansiedad y desesperación, luego Dios habló a mi vida otra vez por medio de otra persona, y me dijo: No te resistas, no me dejas, yo quiero mostrarte más de mi pero no me dejas, no temas :"(
Y es que en verdad no dejaba que Dios me ayude, porque tomaba limón, en vez de esperar que Él me ayude, solo Dios quería mostrarse a mi vida como mi cuidador, mi Sanador, mi promto auxilio.
Y que no tenga miedo porque siempre estaría dispuesto a ayudarme, sin importar los días, los meses que pasen, poco a poco dejé de tener esos síntomas, dejé de temblar, ya para a mediados del mes de septiembre, ya no tenía síntomas, pero aún tenía miedo de vomitar, también ya fui comiendo más, ya pude dormir tranquila todas las noches sin esos ataques, en este año me ha dado dos veces gripe estomacal, esa gripe es cuando da diarrea y vómitos, pero Dios aún a pesar de eso, no permitió que vomite, me ayudó, me protegió y es más, me quitó los síntomas que tenía, y las comidas que no comía, ahora ya las puedo comer sin miedo, en todo este año no he vomitado ni una sola vez, gracias a Dios :")
Y pasó algo que parece una coincidencia, alguién me regaló para navidad una ovejita que decía: Dios cuida de mi, es como si supieran que pasé por todo eso y me dieron ese lema, y ese es mi lema.
Así puedo resumir este año, Dios cuida de mi, ha sido difícil, hasta es más, me quejé hoy con Dios porque este año, ha sido feo, pero estoy agradecida que Él me ayudó
La ovejita tiene un significado, representa nosotros los que somos los hijos de Dios, no todos son hijos de Dios, y la oveja son indefensas, necesitan de un pastor y Dios viene a tomar ese lugar de pastor para nosotros que somos sus ovejitas. Y como su oveja yo tengo: Dios cuida de mi.
Aquí les dejo versículos que me ayudaron a derribar la emetofobia
No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te fortalezco; siempre te ayudaré; siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
El SEÑOR siempre está dispuesto a ayudar a los que sufren y salva a los que han perdido toda esperanza.
Busqué a Jehová, y él me oyó, Y me libró de todos mis temores.
Te animo a que esta situación que estás atravesando sea para buscar a Dios, y búscalo todos los días, no solo cuando te pase esas cosas, pídele que te ayude, si Él me respondió a mi y me sanó de la emetofobia, también puede hacerlo contigo, aunque ya no tengas ganas de luchar o pienses que te quedarás así para siempre, eso no es verdad y yo tambien pensé lo mismo, permite que Dios te libre de tus temores y puedas volver a disfrutar de la comida y el sueño, deja de sobrevivir y empieza a vivir.
Ten un lindo día y feliz año, que puedas sanarte en este año.



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